SANTA
ROSA.- Sin explicación, desde hace un mes se suceden en
varios campos de La Pampa misteriosas muertes de
vacunos, cuyos cuerpos presentan mutilaciones de órganos
practicadas con un procedimiento desconocido que produce
cortes cauterizados. Desde el 15 del mes último se
contabilizaron 36 casos y nadie pudo determinar aún cómo
ni quién faenó los animales. Los veterinarios que
analizaron los cortes quirúrgicos no encuentran
explicación natural y coinciden en que el asunto escapa
a sus conocimientos.
El 15
de mayo, en un campo cercano a Macachín, un productor
rural halló una vaca muerta y denunció en la comisaría
las extrañas circunstancias que rodeaban el asunto. El
consternado campesino narró que el cuerpo parecía
cocinado y presentaba perfectos cortes en la cabeza, de
la que habían sido extraídos los globos oculares, un oído
completo, toda la piel y la musculatura del maxilar, la
lengua, el esófago y la tráquea.
También
faltaban la ubre y los genitales. Los cortes eran rectos
y limpios y las heridas estaban cauterizadas, "como
causadas por un elemento candente", denunció el
productor.
Más
de 30 casos similares fueron denunciados, sin que nadie
pudiese aportar una explicación lógica. El miércoles
último, tres especialistas de la Facultad de Ciencias
Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa, de
General Pico, realizaron la autopsia al cuerpo de una
vaca muerta en circunstancias similares.
"Buscamos
un modelo lógico, un patrón común", explicaron
Jorge Dubarri, Abel Herrera y Alberto Pariani, en el
campo de Colonia Lagos, al que llegaron para tomar
muestras y verificar datos.
Dubarri
es el coordinador del Laboratorio Regional de Senasa.
Coincidió con colegas que lo precedieron en el estudio
de estos casos y habló de "un fenómeno
extranatural, porque escapa a lo que nosotros conocemos,
como la actividad de depredadores, abigeos o cazadores
furtivos", dijo.
Según
el especialista, lo más importante es "poder
acceder desde la ciencia a alguna conclusión lógica,
porque no es serio decir a los productores que es por
causa de ataques extraterrestres".
Es que
este fenómeno, que intriga por igual a chacareros,
investigadores médicos, policías y autoridades, ha
sido relacionado por los pobladores con avistajes de
luces y objetos extraños en el cielo, lo que les
sugiere la hipótesis de objetos voladores no
identificados (OVNI). También circula una versión
sobre un engendro de la mitología popular local llamado
chupacabras, que succiona por la fuerza la leche de las
vacas.
El
caso de una potente luz observada en el cielo es citado
por varios vecinos de Toay, donde el productor Stock
Cappella denunció la muerte de dos vacunos en un campo
sobre la ruta provincial 14.
Las
extrañas mutilaciones (que comenzaron a principios de
mayo, en Salliqueló) suceden en una amplia superficie
que abarca el centro y sudeste de La Pampa. Según el
relevamiento realizado por LA NACION, en un mes se habían
sucedido 36 casos: ocho en General Acha, cinco en
Cuchillo Có, cuatro en Jacinto Aráuz, uno en Quehué,
dos en Santa Rosa-Toay, y dieciséis en La Adela, estos
últimos pertenecientes todos al mismo productor, Albino
Mences. Es el único caso de matanza colectiva.
Otros
veterinarios que han analizado animales mutilados son
Juan Manuel Ostertag y Raúl Noceda, ambos de General
Acha, y José Cassavilliani, de La Adela. Los tres
coinciden en que "los casos muestran notables
similitudes, como que los animales aparecen con la
cabeza quemada, sin una gota de sangre, y les faltan
todos los órganos sensoriales". Además, las vacas
no ofrecen resistencia a los ataques. No se constatan
huellas ni indicios de lucha o desorden en torno del
animal.
Flavio
Frangolini